domingo, 2 de junio de 2013

Costurilla y el mar. Tortugas enmalladas

 La vuelta a casa: 

 

caretta caretta

No había tenido el momento enseñarles esto,   el martes nos avisaron que el jueves devolverían al mar a dos ejemplares de caretta caretta que habían sido recuperadas meses antes. Por suerte los chicos estaban libres de cole y nos largamos, picnic en mano, para disfrutar de ese momento.

tortugas enmalladas  tenerife

Fue un lindo día para compartir juntos y ver el proceso que muchas veces hemos visto comenzar en  el barco: alguien que se tira al agua para rescatar una tortuga y liberarla de su carga, ver si esta herida, si hay suerte devolverla al mar inmediatamente, si no,  una llamada, volver al puerto, organizarse para llevarla o para que la recojan, la angustia por el animal fuera de su entorno y siempre la duda de si estas haciendo lo correcto o no...


Hubo muchas familias, muchos niños,  y creo que  hay miles de lecturas positivas para un día como este, pero yo eche de menos dos cosas:  un tiempo para comunicar, para divulgar; en ningún momento alguien aprovechó para explicar de donde venían estas tortugas, ni en que condiciones fueron rescatadas, de que especie se trataba, nada... explicar a quienes no lo saben, cuales el problema que causa esta situación, qué hay que hacer en caso de encontrarse un animal herido, que parte de la responsabilidad podemos tomar cada uno como ciudadano para evitar estas situaciones... en fin, las tortugas pasaron hora y media en una caja rodeadas por niños, momento idóneo para charlar un poco antes de ponerse en acción, pero nadie estaba por la labor.

Tortugas recuperdas

Y luego la falta de sentido común, la gente se avalanchaba sobre las tortugas con la excusa de "ver" y las tortugas no podían avanzar en  el pasillo humano que se les iba cerrando a medida de que se acercaban al mar, adultos y niños  en busca de la última foto, la última toma de contacto. Los voluntarios se dejaron la voz  pidiendo colaboración para mantener un perímetro libre, pero fue inútil y lo que comenzó con una última caricia terminó en un desmadre muy digno de nuestra especie.

A pesar de eso y con algo de ayuda, las dos tortugas consiguieron ver el mar entre esa marea de pies y manos y se fueron derechitas a zambillirse y huir felices. En ese momento ya no las veíamos porque la marea de avalanchados nos había espantado de ahí, pero ya celebrábamos confiados que lo conseguirían, imaginando como sería volver y esperando vernos un día ahí fuera en otra aventura.


el medano

No siempre el enmallamiento es la causa del rescate de una tortuga, algunas veces tienen problemas relacionados de flotabilidad producidos por infecciones respiratorias, otras han tragado bolsas de plástico o colisionado con alguna embarcación, no supimos que había pasado con estas dos y no puedo decir que sea un final feliz, pero es un final mejor, un animal que vuelve a su entorno sobre sus cuatro aletas, sano, fuerte y personas que están haciendo una gran labor en el centro  de recuperación de fauna silvestre, muchas veces revirtiendo un problema que nosotros generamos.

Un día que compartimos juntos, una oportunidad para que los niños crezcan, aprendan, piensen un final mejor.

2 comentarios:

  1. Que bonito post! Me parece muy importante los puntos que has tocado, Adri. Hace falta alguien como tú, quizás, para la próxima!:.
    Gracias por compartir esta anécdota! Está hermoso tu blog!:..
    Felicidades! :)

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    Respuestas
    1. Gracias Sara, está era la primera vez que estábamos en una suelta de estas, se que se hacen desde hace mucho, pero esperemos que la dinámica cambie un poco, repito, es un gran trabajo, pero creo que se puede hacer mas. Hay tanta gente preparada y con el conocimiento adecuado, que seguro estría encantada de participar en un jornada de estas sensibilizando y intentando llegar un poco mas allá del reparar el daño. Quizás, para la próxima! ; )

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